Durante la última década, la IA y la cadena de bloques se han tratado como dos vías de innovación independientes, pero ahora, a medida que la IA se vuelve más capaz (aunque mucho más vulnerable) y la cadena de bloques más rápida y escalable (aunque todavía limitada en su capacidad para interpretar condiciones dinámicas), estas vías se están fusionando en algo mucho más potente: un nuevo modelo de infraestructura segura basado en datos verificables, automatización resistente y garantía criptográfica.
